insert coach

bilderberg

#viajemosjuntos

En este viaje que estoy recorriendo no paro de sorprenderme de la cantidad de gente que está dispuesta a que le escuchen, a que le miren a los ojos y a que no le den consejos de cafetería de domingo por la tarde.

Venimos con una deficiencias tremendas por haber mantenido una estructura educativa industrial, como dice Ken Robinson: tenemos escuelas que se parecen a fábricas. Tenemos un pensamiento de rodillo, de cinta  teletransportadora, de contenedores alineados, que viajarán por lo mismos raíles sin desviación ninguna: Mr. Excel ya decidió por nosotros.  Sólo tenemos que darnos una vuelta por las escuelas de nuestros hijos, o recordar cómo era nuestra escuela de arquitectura casi  industrial; sólo faltaban las grandes chimeneas echando humo…que para el caso, debían ser nuestras inocentes cabezitas.

Hablando de tantos controles impuestos me viene la reunión de los que siguen decidiendo por nosotros, el llamado grupo Bilderberg: políticos, ejecutivos tecnológicos ,bankeros y periodistas. Es la clase de los listos, a puerta cerrada, deciden lo que Mr.Excel tiene que planificar para poder seguir produciendo. Prefiero no pararme mucho a pensar, primero porque me recaliento con facilidad, soy un eneatipo visceral, y segundo porque mi procesador es muy limitado…sigo aprendiendo de mis sabios.

Cuando me siento con mi coachee, puedo oler el hollín de aquellas chimeneas manchando cada palabras que escucho. Cuando la pregunta lanzada veo que no funciona, es mi propia producción en cadena la que me condena, paro máquinas y me vuelvo al taller del artesano…busco la herramienta precisa, porque cada uno es único e irrepetible. ¡Sí lo sé! nadie nos lo dijo…a lo sumo nuestra madre.

Tenemos tanto ahí almacenado, esperando, adormecido bajo tantas y tantas capas de hollín. El reputado biólogo Bruce Lipton, nos recuerda lo estrictamente maquinal que es nuestro subconsciente, la mente creativa es la consciente ,esa que no les interesa a los Bilderberg. Mira a tu alrededor, ¿cuántos Bilderberg deciden por ti?. ¡De verdad, quieres regalar tu creatividad a ese puñado de inconscientes?

Un coach, como decía en mi post de Mis 10 mandamientos, no es superman, pero sí podemos derribar algunos bolos, cuantos más mejor. Y lo bueno es que todos somos players, todos estamos en el mismo juego, y queremos seguir en la partida. ¡Que nadie juegue por ti! : #insertcoach !!

poltergeist de emociones

emoción

ricardocoach #viajemosjuntos

Cuando nos dejamos llevar por la emoción comienzan a suceder fenómenos paranormales. Es el Poltergeist de tu cerebro límbico, una sucesión de fenómenos, aparentemente, sin explicación cortical.

Cuando inicias un viaje con tu coachee, cuando decides acompañarle en esa aventura que es el coaching, no paro de sorprenderme. Es realmente uno de los procesos profesionales más gratificante que estoy experimentado. Y me imagino todo lo que está por llegar y me sigo sintiendo Mr. Potato. Cuando creo tener todas las piezas bien colocadas, ZAS!!, llega otro y me descompone. Es espectacular observar como el coachee, a quien acompañas, pasa de ser un conocido cercano para sí mismo a ser su mejor aliado, a ser su propio padre y su propia madre. De ahí que cuando exploramos, abramos los paraguas emocionales que quedaron plegados en ese arrinconado cubo cuando salimos por la puerta de la niñez. Ese momento, mejor dicho, ese momentazo como diría Boris Izaguirre, es brutal. No he abierto ningún paraguas todavía sin precipitación…precipitada^^

El cerebro límbico, sobre todo el del lado derecho, se nos antoja emotivo, algo ñoño, incluso, pero tremendamente efectivo cuando empezamos a quitarle las llamadas capas de cebolla. Una tras otra van cayendo y al final te encuentras con la emoción que te bloquea, que te atasca…trata de arrancarlo!!. Es inútil, cuanto más aceleres más te hundes. 

El coach no conduce, el coach no aprieta el acelerador, el coach no gestiona el conflicto, ni tan siquiera pela la cebolla; el coach no resuelve problemas, no somos el Sr. Lobo de Pulp Fiction, yo sólo te acompaño con preguntas, alguna evocadoras otras provocadoras. El coach te pregunta si le permites, el coach es un cansino profesional de las preguntas, el coach te observa y tranquiliza porque no es un examen, porque no hay respuestas buenas ni respuestas malas, el coach te acompaña y cuando viajemos a la oscuridad de Mordor, encenderá su linterna. El coach es tu GPS pero sin meter su mapaEl coach es el Simón de las preguntas que repite y repite hasta completar la serie.

Sigamos preguntando, sigamos viajando por este cerebro de emociones que nos conectan a lo que vivimos y a lo que está por vivir, sigamos #viajandojuntos porque lo mejor del viaje todavía está por llegar. Yo te acompaño, no tengas miedo, tu poltergeist emocional es maravilloso…y necesario.

#viajemosjuntos