el ojo que todo lo ve

3599118248_8c31062738_o

Érase una vez un reino donde la oscuridad era absoluta, todo cuanto se hacía y se decía parecía no tener nada de luz. Por más que uno lo intentara, todo tenía el mismo color. No había amaneceres ibicencos ni atardeceres desde una Alhambra.

Desde un gran pináculo, una especie de ojo lo observaba todo, siempre enfocando con dos grandes resortes que se movían ,como dos ruedas de molino gigantes, que giraban rápidamente en cuanto alguien pedía feedback. En ese momento el ojo que todo lo ve se posaba sobre su víctima y sumisamente lo recibía. Era algo que siempre se había hecho de la misma manera, de generación en generación.

¡Nadie cuestionaba al ojo! Cómo cuestionar una opinión, un juicio que te da alguien como el ojo. ¿Para qué cuestionarlo ?.Observar la inmensidad desde donde recibíamos ese feedback, era un privilegio, era un regalo, no todos los reinos tenían algo igual.

Sin el feedback, no tenías turno de réplica en una discusión , no podías ponerte el brazalete de CAPTAIN, no podías rellenar ninguna solicitud, no podías subir a ningun trampolín, no podías elegir la marca de tus deportivas, no podías entrar en ningún self-service, no podías ser más que copiloto, no podías entrar en la sala de cine sin leer la crítica, no podías viajar a otros reinos sin contratar el pack de seguro-a-nada-riesgo…

Todos los habitantes de ese reino estaban convencidos que el otro era más inteligente, más humilde, más divertido, más simpático, más aventurero, mas valiente. Suerte de ese feedback, qué haríamos sin ese feedback. Durante todos esos años, siempre he crecido con el ojo que todo lo ve, que todo lo sabe. A cada paso vital de mi crecimiento esperaba la corrección, cómo actuar sin la corrección adecuada, yo era muy pequeño y ahora que soy mayor…qué hacer, qué decir cuando miro a mi alrededor y veo ese oscuro ojo, tan inmenso, tan poderoso que me mira y me dice todo lo que hago mal.

El otro día me hablaron de otro reino, de un lugar donde amanece es poco, un lugar donde  no te permites el feedback oscuro, el feedback tóxico, un lugar donde puedes decir ¡Basta! , un lugar donde no hay confesionarios para culpas impuestas, un reino donde todos saben lo que es su feedback interno, ese que desde el acto consciente te da el poder para no ser manipulado, para no ser etiquetado con los códigos de barra y escaneado por el ojo que todo lo ve. 

En ese reino soy valiente, soy atrevido e incluso envío a la gente, muy educadamente, a que se vayan a la…en este reino de luz, en este reino, yo ya no soy mi peor enemigo, yo ya no miro con la oscuridad, ni con la mía ni con la de otros, ahora es el momento.

Date el permiso y…ENJOY!

Anuncios

eres mi realidad intangible

realidad intangible

Espero con deseo ese coffe compartido, ese sónar de sonidos de una noche de verano, ese vermut del domingo, ese mercadillo de recuerdos revendidos, ese pedido online de un impulso repentino, ese partido codificado en un bar con amigos espontáneos, ese viaje improvisado en un suspiro embarcado, ese Indy apasionado por el arca encontrado…cuántos momentos deseados.

Todos esos deseos son imaginados, visualizados y proyectados en un tiempo más o menos cercano, el cerebro funciona así, las neuronas son autopistas o caminos no asfaltados, sin señalizar todavía o seguras autovías de tantas veces recorridas. Necesitamos lo conocido, nos da seguridad, certeza, nos alienta al éxito, es alcanzable porque está a la vuelta de la esquina, da igual si la esquina no era aquella…está a la vuelta. Seguimos viajando, unos explorando, otros en movimiento.

Escuchaba el otro día que estar en movimiento no significa que hagamos camino, hacer ruido no es estar en compañía, decir te quiero no es saber qué flores te gustan, llamar a tu puerta no quiere decir que te busquen, que haya fiesta de cumpleaños no quiere decir que te guste el pastel, que te digan qué listo eres, qué guapo eres, qué imprescindible eres no quiere decir nada aunque te miren a los ojos…Bette Davis lo sabía hacer muy bien. Esa realidad tangible es maravillosa, ¡la quiero! es la que da sentido a esas neuronas, a ese inconsciente, a ese thinking without thinking.

Pero no me dejaré engañar una vez más, como dijo el poeta alemán: estamos más estrechamente ligado a lo invisible que a lo visible (Novalis). El poeta, el psicólogo, el artista, el terapeuta, el músico, el coach, todos buscan, todos quiere tocar la realidad intangible, la que no vemos ni de cerca, ni de lejos, la que no se construye con piezas de lego. No es una musa imposible, tampoco son 4 neuronas de pasarela, pero sin duda, no las vemos a la primera, ni están a la vuelta de la esquina…recuerdas?

La realidad intangible me pone, es seductora y provocadora, es una locura de experiencia, sin promesas con GPS, pero que al final de la ruta te lo da todo. Jugar con ella es creatividad, convertir autopistas en caminos secundarios, en senderos de leyendas becquerianas, evitar señalizarlas para una próxima vez no es tarea fácil, siempre queremos repetir, pero es increíble llegar al final, todos lo hemos hecho, lo sé, unos más que otros.

No hay final del recorrido, es un camino líquido, y volvemos a empezar en busca de otra realidad…ésa que el rey Midas no pudo tocar…la realidad intangible.  

and the oscar goes to the EGO

Birdman Poster

Andy Stalman nos dice que necesitamos una sociedad más justa y Zygmunt Bauman nos advierte que somos una sociedad de conciencia egoica. No son los únicos que nos hacen señales de aviso:  Andy con BrandOFFON y Bauman con su Modernidad Líquida, dos best-sellers que comparten, como mínimo, ese marco cambiante donde nos ha tocado vivir o, como dirían algunos, sobrevivir.

En este marco líquido, de egos galopantes, de una manera sólida, the oscar goes to Alejandro González Iñárritu, otro creador interesado en mostrarnos siempre el lado más oscuro y descarnado del individuo. Un director mexicano, apodado El Negro, que buscó en la meditación y el autoconocimiento alejarse del mundanal ruido de esta sociedad off-on, de esta nueva sociedad digital. El resultado tras su vuelta a los ruedos: Birdman, la ganadora de la gala de los Óscars 2015. Una obra tan necesaria, con o sin Óscar, por la dimensión egoíca del protagonista, (mi querido Michael Keaton) disfrazada de superación personal, reinvención en un nuevo mundo on-line, él que fue una estrella de la era sólida, de cuando los héroes no se disfrazaban con capas de chroma verde, cuando los héroes eran mártires y no como ahora…que buscan la viral inmortalidad pese a que todo caduca a la velocidad de un tweet.

Queríamos ser protagonistas, incluso, nos conformábamos con ser el antagonista…pero no! ahora somos EGOICOS, desde lo más alto queremos volar, desde rascacielos que se destruyen a lo Rampage, desde titánicas proas proclamamos I’m the King of the World. Ahora queremos más, porque lo valemos, porque nos lo dijeron nuestro padres, con mucha sobreprotección y amor saturado de enzimas prodigiosas. Somos mutantes de una generación X, con nuevos poderes que no acabamos de entender todavía. Y no culpo a nadie, no me interesa esa búsqueda quimérica, sólo constato desde dónde hablamos, desde dónde sentimos…

es hora de que el EGO vuelva al YO, es tiempo de desmontar el LEGO del EGO.

Las antiguas estructuras verticales ya no aguantan el peso, las pirámides ya fueron profanadas, su organización vertical provocó una comunicación vertical que alimentó a la bestia (#EGO). Ahora, es impensable, simplemente porque ahora se espera un feedback, se espera una respuesta, no una orden , se espera una emoción, no un emoticón, esperamos reunirnos para un braintrust no para una reunión.

De la misma manera que la evolución humana no acabó en la prehistoria, (erróneo consenso que ya estamos desmontando), seguimos avanzando en el estudio del individuo, del autoconocimiento, gracias a la información genética, y el avance de la neurociencia. Desmontar presuposiciones egoicas, no es volver a las cavernas, no es abrazar sagradas escrituras, sean del color que sean, no es ser dogmáticos ni de la ciencia, ni de la fe, ni de ningún gobierno Homeland^^.

Es saber que nos queda mucho todavía por evolucionar, en todos las dimensiones del ser, del YO sostenible, del YO ecológico (#coaching), si conseguimos reeducarlo el EGO, marchará, saldrá volando por esa ventana que ya por fin hemos abierto de par en par.

 

autoconocimiento interestelar

IMG_3692

Después de 3 horas de viaje interestellar, ante la clásica pregunta: ¿qué te ha parecido Interestelar (the movie)? Contesté lo que un muy buen amigo me solía decir: déjamela reposar. No es que estemos bajo la presión del examen final de carrera o ante la pregunta trampa que siempre hay en una primera cita…pero soy un 486 y necesito mi tiempo para procesar tanta información.

Nunca olvidaré lo que decía Mihály en su libro Flow: Una Psicología de la Felicidad, Nuestro cerebro por defecto convive en un continuo kaos. Algo así parecido sentí al salir devlaproyección. Propuestas cinemaográficas como Interestelar son un salto sin red, una sacudida de nuestra coctelerea neuronal, donde a través de una misión espacial viajas a otros planetas insospechados.

Chris Nolan, el director de la criatura, plantea un debate interno, a partir de las diferentes teorías sobre la física cuántica. Es como el coach, como el facilitador, como el acompañante en ese viaje donde como dice Xavier Florensa : cansado de tu diálogo interno, buscas nuevas preguntas que sí puedas contestar.

Girando en esta órbita 3 son las cuestiones del protagonista, un espectacular Matthew McConaughey que bien podrías ser tú.

1- ¿Para qué lo haré? = ¿Debo aceptar la misión espacial y abandonar a mis hijos?

2- ¿Dónde quiero llegar? = ¿No conozco los planetas, agujeros negros, saltos cuánticos…?

3-¿Qué significado posee? = ¿Cuando me transmuto a nueva quinta dimensión temporal?

Interestelar es un viaje a la aventura, para ello se basan en las teorías del físico Kip Thorne sobre los viajes en el tiempo a través de agujeros de gusano y lo que él llama, el tiempo curvo. Pero como me dijo el coach más espacial que he conocido, Félix Torán (@FelixToran): son teorías razonables pero todavía no demostradas.

Éste no es un viaje efectista, es un viaje interior, es un viaje hacia el autoconocimento, más allá de lo que la ciencia se pueda preguntar. Pero esa es la magia, esa es la conexión, #todosestamosconectados. El propio debate científico parte del individuo interaccionando con el cosmos que está por descubrir, esperando a aventureros como tú. En el arranque de las primeras escenas, en la ya distópica visión de nuestro planeta Tierra, lo percibimos.

Para mí, el valor de Interstellar es su ambición por generarnos ideas asociadas y disociadas. Todos estos mapas interestelares son en el fondo mapas de creencias, que los acerca al gran público para hacernos más grandes si queremos, sólo si queremos, cada cual con el suyo propio. Es verdad que hay diálogos donde te pierdes con un lenguaje muy técnico, pero, sinceramente, no creo necesario usar el manual científico de la película (The Science of Interstellar by Kip Thorne) para viajar a la quinta dimensión temporal de Chris Nolan. Es como pasaba con Gravity (2013), o con dos pequeñas joyas recientes: Orígenes o Coherence. Más preguntas confrontadas sobre nuestro mapa, cuestiones científicas que transciende al pensamiento clásico.

Dice un estelar Matthew McConaughey :

 Contamos esos momentos en que nos atrevemos a romper barreras; a alcanzar las estrellas.