necesito un coffee

Estaba sentando con mi portátil y la agenda de papel, sí, esa que puedes tocar, manchar y pintarrajear con mi Bic de cuatro colores. Fue entonces, cuando una niña rubia que apenas sobresalía lo suficiente para llegar a la mesa, se quedó observando mi taza de café, y me preguntó:

Cómo han hecho el corazón…por qué aguanta tanto?

coffe heart

Os hablaba en mi último post de las preguntas poderosas que todo buen coach necesita aprender para seguir explorando en los llamados niveles lógicos. Pues bien!, ahora voy y me doy de bruces con el mejor coach con el que he topado hoy: una niña de 6 ó 7 añitos que de una tacada me desmonta. Todavía estoy como Mr Potato recogiendo las piezas del suelo…a ver dónde van ahora!

La niña me miró, esperó unos segundos, mi cerebro buscaba la respuesta a la torpe velocidad de un C3PO mientras huye de los soldados imperiales. No conseguí encontrar respuesta, ni al cómo y ya, ni mucho menos, al demoledor por qué?.

En mi proceso de aprendizaje del coaching, cada día, me sorprende lo realmente difícil que resulta saber preguntar, con paciencia, explorando en el nivel donde te encuentras y no sacarlo con preguntas inadecuadas. Es todo un arte y sé que requiere de una práctica constante. Limpiar nuestro mapa, no imponer el no nuestro, dejar al otro fluir. Ir más allá de ese corazón aparente sobre el café y bajar al grano…OMG!

Cuando confundimos prisa por velocidad, cuando confundimos curiosidad por observación, cuando confundimos crítica por feedback, cuando confundimos seguridad por ego, cuando confundimos diálogo interno por el puente de mando…es entonces cuando olvidamos que hay que bajar a la sala de máquinas para averiguar los porqués, los quiénes y los famosos para qué.

Sigamos explorando, sigamos #viajandojuntos, todavía nos quedan muchas preguntas que formular, todavía nos quedan muchos corazones a los que contestar…I need a coffee!

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preguntas kh7

Atrás queda la festividad de Sant Jordi, es hora de que el Dragón vuelva a su cueva, es hora que aquel libro vuelva con su dedicatoria deseada a su estante, es hora que las rosas ondeen su frescura en ese rincón elegido, es hora de empezar nuevas aventuras.

Después de recorrer cual nazareno la Rambla, al paso del rugido de mi festividad favorita, vuelvo con dos nuevas joyas y la firma de unos de mis libros más apasionantes que he leído este año: HERR PEP de mi amigo, porque ahora es mi amigo^^, Martí Perarnau. Descubrir que tu mito está a la altura de su obra, descubrir que la humildad es su pluma y que su olímpica presencia es equivalente a su persona, me ha hecho ,sencillamente, muy feliz.

herr pep

Lo bueno de esta nueva realidad 2.0 es que puedes twittear previamente con el personaje, puedes ser amiguete Facebook, etc. pero no es hasta que bajas al mundo sólido donde aparece la persona. Sentir que nuestro mundo 2.0 es igual de real que el mundo 0.0, a veces, es casi quimérico. Nuestra percepción de la realidad comienza a tener nuevos entrenadores que en la mayoría de los casos nosotros no escogemos. 

Todo esto me lleva a realizarme preguntas provocadoras, preguntas poderosas, preguntas so posh. 

Son muchos años conversando conmigo mismo, y siento la necesidad de hacerme nuevas preguntas, preguntas que antes eran impensables e inimaginables, preguntas analógicas en un mundo digital, preguntas macarras pero no provocadoras, preguntas KH7 para respuestas sin pulir, preguntas fast food para engordar respuestas no trabajadas. Todas esas respuestas ya no me sirven, y la necesidad de seguir haciendo nuevas preguntas sé que es el único camino para seguir creciendo. Me mintieron, lo sé!, pero yo también me he mentido y lo asumo. Como en el film Fahrenheit 451, nuevos hombres-libro van apareciendo en un Sant Jordi, en un tweet, en un link de otro link casi olvidado. Entré en una librería y sin necesidad de comprar un libro sólo porque toca, me iban asaltando hombres-libro, unos ya conocidos, relegados al subconsciente y otros nuevos que tentaban mi imaginario.

Cada libro es una pregunta que me formula en voz baja y que tengo que responder en voz alta, con esa necesidad de eneatipo uno de monta un curso y deja a los demás tranquilo*  (el copyright de ésta frase* la tiene Borja Vilaseca, gracias!). Cada libro me permite una respuesta, mi respuesta, la respuesta de otro que a su vez, se la permitió el pensamiento escrito de un ilustre…unos conocidos y otros como los que recorremos la Rambla de Barcelona el día de Sant Jordi, el día internacional del libro…el día de las preguntas poderosas. 

Sigamos buscando las respuestas…#viajemosjuntos

el ojo que todo lo ve

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Érase una vez un reino donde la oscuridad era absoluta, todo cuanto se hacía y se decía parecía no tener nada de luz. Por más que uno lo intentara, todo tenía el mismo color. No había amaneceres ibicencos ni atardeceres desde una Alhambra.

Desde un gran pináculo, una especie de ojo lo observaba todo, siempre enfocando con dos grandes resortes que se movían ,como dos ruedas de molino gigantes, que giraban rápidamente en cuanto alguien pedía feedback. En ese momento el ojo que todo lo ve se posaba sobre su víctima y sumisamente lo recibía. Era algo que siempre se había hecho de la misma manera, de generación en generación.

¡Nadie cuestionaba al ojo! Cómo cuestionar una opinión, un juicio que te da alguien como el ojo. ¿Para qué cuestionarlo ?.Observar la inmensidad desde donde recibíamos ese feedback, era un privilegio, era un regalo, no todos los reinos tenían algo igual.

Sin el feedback, no tenías turno de réplica en una discusión , no podías ponerte el brazalete de CAPTAIN, no podías rellenar ninguna solicitud, no podías subir a ningun trampolín, no podías elegir la marca de tus deportivas, no podías entrar en ningún self-service, no podías ser más que copiloto, no podías entrar en la sala de cine sin leer la crítica, no podías viajar a otros reinos sin contratar el pack de seguro-a-nada-riesgo…

Todos los habitantes de ese reino estaban convencidos que el otro era más inteligente, más humilde, más divertido, más simpático, más aventurero, mas valiente. Suerte de ese feedback, qué haríamos sin ese feedback. Durante todos esos años, siempre he crecido con el ojo que todo lo ve, que todo lo sabe. A cada paso vital de mi crecimiento esperaba la corrección, cómo actuar sin la corrección adecuada, yo era muy pequeño y ahora que soy mayor…qué hacer, qué decir cuando miro a mi alrededor y veo ese oscuro ojo, tan inmenso, tan poderoso que me mira y me dice todo lo que hago mal.

El otro día me hablaron de otro reino, de un lugar donde amanece es poco, un lugar donde  no te permites el feedback oscuro, el feedback tóxico, un lugar donde puedes decir ¡Basta! , un lugar donde no hay confesionarios para culpas impuestas, un reino donde todos saben lo que es su feedback interno, ese que desde el acto consciente te da el poder para no ser manipulado, para no ser etiquetado con los códigos de barra y escaneado por el ojo que todo lo ve. 

En ese reino soy valiente, soy atrevido e incluso envío a la gente, muy educadamente, a que se vayan a la…en este reino de luz, en este reino, yo ya no soy mi peor enemigo, yo ya no miro con la oscuridad, ni con la mía ni con la de otros, ahora es el momento.

Date el permiso y…ENJOY!

eres mi realidad intangible

realidad intangible

Espero con deseo ese coffe compartido, ese sónar de sonidos de una noche de verano, ese vermut del domingo, ese mercadillo de recuerdos revendidos, ese pedido online de un impulso repentino, ese partido codificado en un bar con amigos espontáneos, ese viaje improvisado en un suspiro embarcado, ese Indy apasionado por el arca encontrado…cuántos momentos deseados.

Todos esos deseos son imaginados, visualizados y proyectados en un tiempo más o menos cercano, el cerebro funciona así, las neuronas son autopistas o caminos no asfaltados, sin señalizar todavía o seguras autovías de tantas veces recorridas. Necesitamos lo conocido, nos da seguridad, certeza, nos alienta al éxito, es alcanzable porque está a la vuelta de la esquina, da igual si la esquina no era aquella…está a la vuelta. Seguimos viajando, unos explorando, otros en movimiento.

Escuchaba el otro día que estar en movimiento no significa que hagamos camino, hacer ruido no es estar en compañía, decir te quiero no es saber qué flores te gustan, llamar a tu puerta no quiere decir que te busquen, que haya fiesta de cumpleaños no quiere decir que te guste el pastel, que te digan qué listo eres, qué guapo eres, qué imprescindible eres no quiere decir nada aunque te miren a los ojos…Bette Davis lo sabía hacer muy bien. Esa realidad tangible es maravillosa, ¡la quiero! es la que da sentido a esas neuronas, a ese inconsciente, a ese thinking without thinking.

Pero no me dejaré engañar una vez más, como dijo el poeta alemán: estamos más estrechamente ligado a lo invisible que a lo visible (Novalis). El poeta, el psicólogo, el artista, el terapeuta, el músico, el coach, todos buscan, todos quiere tocar la realidad intangible, la que no vemos ni de cerca, ni de lejos, la que no se construye con piezas de lego. No es una musa imposible, tampoco son 4 neuronas de pasarela, pero sin duda, no las vemos a la primera, ni están a la vuelta de la esquina…recuerdas?

La realidad intangible me pone, es seductora y provocadora, es una locura de experiencia, sin promesas con GPS, pero que al final de la ruta te lo da todo. Jugar con ella es creatividad, convertir autopistas en caminos secundarios, en senderos de leyendas becquerianas, evitar señalizarlas para una próxima vez no es tarea fácil, siempre queremos repetir, pero es increíble llegar al final, todos lo hemos hecho, lo sé, unos más que otros.

No hay final del recorrido, es un camino líquido, y volvemos a empezar en busca de otra realidad…ésa que el rey Midas no pudo tocar…la realidad intangible.